Bruxismo

El bruxismo es una condición que afecta en torno al 12% de las personas. Se manifiesta como un fuerte y persistente apretar de los dientes superiores contra los inferiores. En la mayoría de los casos los episodios de bruxismo ocurren durante la noche y de forma inconsciente. A no ser que otra persona escuche el rechinar característico del bruxismo, sólo podrá diagnosticarlo un dentista a partir de los daños que el bruxismo produce en vuestra dentadura.

Para evitar sus dañinas consecuencias el bruxismo tendrá que ser detectado y tratado a tiempo. El primer paso del tratamiento consistirá en proteger los dientes de la fuerza que tienen que soportar durante la noche.

Para ello utilizaremos férulas de descarga que envolverán tu dentadura para protegerlas del roce y aliviar la presión que se produce al apretar la boca constantemente.

Después se tendrán que empezar a investigar las causas psicológicas profundas del bruxismo, que pueden ser muy variadas:

  • El estrés aparece en la mayoría de los casos como la causa más probable.
  • La maloclusión de las mandíbulas superiores e inferiores, su incorrecta alineación, también puede ser parte del problema.
  • El trastorno del sueño y la imposibilidad de desarrollar un sueño profundo también tendrá que ser valorada.
  • Sustancias como el alcohol y la cafeína, y algunas medicaciones, también pueden causar bruxismo.

Tratar el bruxismo te permitirá evitar el desgaste de los dientes y prevenir su fractura o rotura. De otro modo podrías a empezar a padecer de hipersensibilidad al quedar expuestas las capas internas de los dientes. Además, el bruxismo es muy lesivo tanto para las encías como para la articulación de tu mandíbula.

Las férulas de descarga permitirán salvar la salud y el aspecto de tu boca del efecto del bruxismo. Necesitarás de un corto periodo de adaptación y no podrás dormir sin ella hasta que el problema se haya solucionado. La férula se desgastará en lugar de los dientes, de modo que eventualmente tendrás que sustituirla.