Tabaco e implantes dentales

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¿Faltan motivos para dejar de fumar? Los especialistas en salud dental han sido capaces de enumerar los muchos y perniciosos efectos del tabaco sobre nuestra dentadura. De todos ellos los principales son: una grave disminución en la salud de las encías, que tienden al sangrado y que disminuyen su capacidad de soporte; sequedad e irritación de la garganta, que unidos a los aditivos del tabaco pueden causar y/o agravar la halitosis; y un antiestético tono amarillento de los dientes, testigo de la mala salud de la boca. Todos estos síntomas contribuyen a dañar nuestra boca, que pierde capacidad sensitiva y capacidad de oxigenación y de defensa frente a las bacterias. Por no hablar del riesgo de cáncer oral. Hoy, desde el Blog Dental Central, tu dentista cerca de Añover de Tajo, (en Ocaña y San Martín de la Vega), os hablamos de tabaco e implantes dentales.

La encía, que soporta y nutre el diente, es la más afectada por el humo del tabaco. Paradójicamente, al tiempo que aumenta la incidencia y agresividad de enfermedades periodontales como la gingivitis y la periodontitis, el tabaco enmascara su síntoma más visible: el sangrado. Estos problemas también aparecen en los implantes dentales. Al hacer disminuir el riego sanguíneo, las encías sangran menos y no se muestra el color típico de la inflamación. Con frecuencia esto lleva al enfermo a ignorar su problema, a concederle menos importancia de la que tiene y no buscar asesoramiento profesional de su dentista, agravando con ello su enfermedad.

Si estás pensando en ponerte un implante dental y eres fumador, es muy posible que tu implantólogo te aconseje dejar de consumir tabaco como mínimo dos semanas antes del procedimiento. Una vez colocado el implante, se aconsejan dos meses de una boca libre de humos, que sea capaz de curarse. Y es que un implante dental requiere de una boca sana, en condiciones de lidiar con el trauma de la operación y con suficiente capacidad de regeneración para asimilar la nueva pieza dental.

El tabaco reduce la cuenta de leucocitos y fagocitos, lo que disminuye la resistencia a infecciones y ralentiza la curación de heridas y el crecimiento celular. El proceso de oseointegración, mediante el cual el tornillo de titanio que se implanta en la mandíbula se integra en el tejido óseo quedando firmemente fijado, también se ve afectado por la bajada de la presión sanguínea en las encías.

Con todo ello, la posibilidad de que un implante sea rechazado por el cuerpo, que ronda un anecdótico 3,5% en los pacientes no fumadores, se dispara a medida que aumenta la cantidad de tabaco consumido al día y el número de años en los que se ha fumado, hasta llegar casi al 10%. Si bien es cierto que la avanzada técnica de los implantólogos permite que incluso en los fumadores más recalcitrantes los implantes sean un método seguro y con gran posibilidad de éxito, la posibilidad de que aparezcan molestas complicaciones (que alargan el tratamiento) es mucho mayor en pacientes que fumen.

Una boca sin humo es una boca sana, y la mejor aliada de una sonrisa bonita; siempre es recomendable suprimir éste pernicioso hábito en interés de nuestra salud dental, mucho más si has decidido sustituir una pieza perdida con implantes dentales. En Dental Central, cerca de Añover de Tajo, en Ocaña y San Martín de la Vega; os podemos ayudar.

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