¿Masticar chicles con azúcar ayuda a proteger nuestra higiene dental?

¿Son ciertos los anuncios de la televisión? Muchos anunciantes nos prometen que los chicles sin azúcar son perfectos para nuestros dientes y que incluso nos ayudan a limpiar nuestra dentadura después de una comida copiosa. Aunque hay algo de cierto en ésta afirmación, mascar chicle puede tener sus perjuicios y debe hacerse con cuidado. No debemos creer todo lo que publicidad, y para demostrarlo, hoy, desde el Blog de Dental Central (tu dentista cerca de Arganda del Rey, en Ocaña y San Martín de la Vega), os hablamos de cómo aunque masticar chicle ayuda a proteger nuestra higiene dental puede causar bruxismo.

Los chicles tienen claros beneficios para nuestra dentadura, sobre todo después de las comidas. A falta de un cepillo de dientes la goma de un chicle puede servir como material de arrastre con el que retirar restos de alimentos que quedan en nuestra boca después de comer. Sin embargo, sólo pueden cumplir ésta función sobre la cara de los dientes con los que masticamos. Queda fuera de su alcance la parte de los dientes en contacto con la encía, mucho más vulnerable e importante. Sin embargo, si tienes problemas de bruxismo el chicle puede ser un problema.

Éste aspecto limpiador de los chicles no es único a la goma de mascar, y básicamente ocurre con alimentos duros y fibrosos como la zanahoria o la manzana. Aunque puede servir para eliminar restos de comida, nunca debemos creer que un mero chicle pueda sustituir a un cepillado, ya que no puede limpiar la lengua o los recovecos más difíciles de alcanzar.

Además, el chicle estimula la producción de saliva, que transporta agentes iones remineralizantes y bicarbonatos que anulan los ácidos que dañan nuestro esmalte después de las comidas. El chicle reduce el Ph de la boca, no por sus propiedades sino por la saliva que segregamos al mascar. Los chicles sin azúcar contienen edulcorantes como el xilitol y el sorbitol, que les aportan un sabor dulce pero no pueden ser digeridos por las bacterias que habitan en nuestra boca.

Aunque estos edulcorantes ayudan a refrescar nuestro aliento y no alimenta a las bacterias causantes de placa y gingivitis, algunos estudios apuntan a que no son totalmente libre de efectos, y que en grandes cantidades pueden tener un efecto laxante. Además, si masticas chicle crónicamente el hábito puede llegar a dañar la articulación de nuestra mandíbula. El movimiento de masticación es un esfuerzo importante para la mandíbula, y si nos pasamos puede llegar a provocar un dolor crónico llamado bruxismo.

En definitiva, masticar chicle tiene beneficios (salivación y neutralización de ácidos) y contrapartidas (problemas en articulaciones de la mandíbula e incluso digestivos). Lo importante es controlar su consumo y recordar que, en ningún caso, puede sustituir al cepillado dental.

En la Clínica Dental Central (tu dentista cerca de Arganda del Rey, en Ocaña y San Martín de la Vega), contamos con un equipo de dentistas y odontólogos profesionales que te ayudarán a paliar las consecuencias del bruxismo y a solucionar sus causas profundas. No esperes a que las molestias se agraven, ven ya para una evaluación gratuita y totalmente libre de compromiso.

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